Libros fiscales obligatorios

3 diciembre, 2018

Toda sociedad mercantil debe llevar un control de su gestión empresarial. A continuación te indicamos los libros que exige la Administración a toda empresa o profesional.

Libros mercantiles

Recogen acuerdos entre socios tomados en las juntas generales.

  • Libro de actas. Hace referencia a las reuniones y juntas en las que se toman decisiones empresariales. En dicha acta se anotan diferentes aspectos como los asistentes, las fechas, el lugar y el resumen de los asuntos tratados.
  • Libro de registro de socios, sociedad o acciones. En él se registra la identidad de los socios, así como su participación y derecho en la sociedad, siempre actualizado ante la evolución de ésta. El tipo del libro varía en función de la sociedad en la que participemos.
Libro de registro de socios Libro de registro de la sociedad Libro de registro de acciones nominativas
SL / SLL / SGR SLU SA / SAL / S. Com. Por A.

 Libros fiscales

Los libros fiscales registran los ingresos y gastos de una empresa. Sin excepción alguna, todas las empresas que facturen con IVA deben emitir los siguientes libros:

  • Libro de facturas emitidas. Las que crea la empresa a sus clientes y repercuten en ingresos.
  • Libro de facturas recibidas. Las que engloban todos los gastos de la empresa.
  • Libro de bienes de inversión. Registro individual de los bienes de inversión. Incluye datos precisos para identificar los documentos relacionados con cada uno de esos bienes.
  • Libro de operaciones intracomunitarias. Registro de operaciones con clientes y proveedores de la Unión Europea. Debe constar la descripción de los bienes, la identificación del destinatario o remitente y el estado miembro de la UE de origen o destino, entre otros.
  • Libros contables
  • Libro diario. Registro de todas las operaciones diarias relacionadas con la empresa. No hace falta que anotemos día a día todas las operaciones, pero no debemos superar los tres meses sin registros.
  • Libro de inventarios y cuentas anuales. Recoge la situación de la empresa y su evolución. Se elabora según las pautas marcadas en el Plan General de Contabilidad y comprende un balance inicial detallado de la empresa, un balance de sumas y saldos (de forma trimestral como mínimo) y un inventario de cierre de ejercicio.

En lo referente a las cuentas anuales, será necesario disponer de un balance de situación (con un informe sobre el patrimonio empresarial), de la cuenta de pérdidas y ganancias (a través de un informe de ingresos y gastos y el balance final de ambos) y de la evolución del patrimonio neto de la empresa. Para finalizar, debe existir una memoria del ejercicio que explique de forma detallada lo mencionado anteriormente

La legalización de los libros debe efectuarse de manera telemática: habrá que presentarlos ante el Registro Mercantil de la provincia que corresponda, siempre en función del domicilio social de la empresa.